martes, 2 de noviembre de 2010

Marcas de Nacimiento


El sur nos reconoce en la impronta que nos deja.

Cada huella nuestra en el suelo,

es también algo del suelo en nosotros.

Las sombras congeladas,

el vapor de las respiraciones invernales,

el silbido de la jarilla

en el polvo finísimo del viento.

La caminata descalza

sobre las piedras calientes

de la orilla del canal en la siesta del verano,

y las guaridas vacías sin piso ni techo

de los golondrinas cuando termina la cosecha,

determinan las marcas de origen

que llevamos anestesiadas

Hasta que el narrador las despierta.

Quien cuenta una historia descubre, redescubre,

las cicatrices mutuas de la relación entre los hombres y las cosas.

El narrador hace atajos,

facilita el encuentro,

Corta alambrados.

La barda tiene la memoria de las cosas inertes

que el sur estampa sobre nuestros cueros como un tatuaje:

eclipses,

la luna en el canal vacío,

chacra florecida,

la adivinación de las estrellas fugaces,

... y vos, Negra, siempre vos.


Carlos Sandoval

jueves, 7 de octubre de 2010

Para Prestar Atención


Muchas veces:

El resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora.
El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.
El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir
La diabetes invade cuando la soledad duele.
El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.
El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.
La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.
Las uñas quiebran cuando las defensas están amenazadas.
El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.
La presión sube cuando el miedo aprisiona
Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.
La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.


Y tus dolores callados? Como ellos hablan en tu cuerpo?

Pero cuidado... elegí qué hablar, con quién, donde, cuando y como!!!
Niños cuentan todo, para todos, a cualquier hora, de cualquier forma.
Pasar un informe es ingenuidad.
Elegí alguien que te pueda ayudar a organizar las ideas, armonizar las sensaciones y recuperar la alegría.
Todos precisan saludablemente de un oyente interesado.

Pero todo depende, principalmente, de nuestro esfuerzo personal para hacer que sucedan mudanzas en nuestra vida!!!

Si yo vi más lejos, fue por estar de pié sobre hombros de gigantes.

Isaac Newton

lunes, 2 de agosto de 2010

Patagonia Invernal


Lluvia, viento, giros,
nieve y agua,
cordillera helada,
invierno y gemidos.
Paisajes grises,
tardes que son noches,
días con reproches
de soles tristes.

Ay, Patagonia invernal
blanca, solitaria, misteriosa.
Brava ,imponente, majestuosa,
infierno y paraiso terrenal.
A ti canto, Patagonia mía,
a ti que me emocionas,
por ti mi alma entona,
por ti mi corazón respira.



Victoria Martínez

jueves, 15 de julio de 2010

Sin Razón

Te tengo tan cerca y a la vez tan lejos y como presiento estas cada vez más lejos, ya no puedo decirte lo que siento me quedo con todo esto adentro, porque no tengo ninguna razón para sacar lo que llevo dentro si solo jugaste con mis sentimientos, y los sentimientos que llevo dentro los conservo como un buen recuerdo de aquellos bellos momentos.

Y el miedo de perderte cada vez es más fuerte, pero solo me queda seguir siendo fuerte para cuando te haya perdido para siempre, porque solo un buen recuerdo tuyo me llevo en mi mente.
Quisiera ser fuerte para detenerte y no perderte pero ya tarde es el tiempo para poder retenerte solo te deseo suerte con otra gente.

domingo, 20 de junio de 2010

LLUVIA

… Suele pasar que las nubes
se encajonan entre las bardas y quedan cautivas en el valle.
Entonces, la pereza del aire quieto se impregna
de manzana madura, de durazno florecido, de jarilla y humo blanquecino de cantonera que escupen las salamandras de las casitas.
Las viejas salen apuradas a juntar la ropa del tendal con la alpargata a medio calzar,la boca tibia y verde por el mate recién tomado, y restos de harina entre las uñas.
Los chacareros fusilan el cielo a cañonazos para espantar la tormenta,
desflorando el cúmulo nacarado y grisáceo, para que el granizo no dañe las cáscaras ni el agua les pudra la fruta nueva.
Los peones vuelven del monte frutal cuando el aroma del pasto y las plantas se pone espeso,incluso antes que se nuble, como avisando que ahí se viene.
Se arriman tranquilos y despacio hacia las piecitas de adobe (que sirven nada mas que para no dormir a cielo abierto)
Los últimos que van llegando entreverados en la cortina de lluvia, embarrados hasta el cogote, saludan con un movimiento corto de la cabeza,
deteniendo la mirada en las mujeres parcas de la chacra.
Un cigarrito... y ahí se sientan, a matear tupido hasta que pare la lluvia.
Mañana habrá que salir a ver cuanto fue lo que dejó en pie la tormenta.
Pero ahora dejá nomás la ventana abierta,que entre un poco a la pieza el aroma de la lluvia y salga,también un poco hacia la chacra, el olor a torta frita.
Alguna brisa empuja las ramas frías del manzano que se inclina como un mendigo contra los cartones del techo, buscando a lo mejor un poco de la tibieza que sale con los aires de la fritanga.
Así es por acá cuando los frutales de la chacra y el yuyerío de las bardas arman el alboroto, soltando sus olores para avisar al mundo que se viene un poco de agua.
Así es por acá cuando las nubes oscuras se cierran sobre el valle …y uno se cree que va a llover para siempre.

Carlos Sandoval

martes, 8 de junio de 2010

SI


Si logras conservar intacta tu firmeza,
cuando todos vacilan y tachan tu entereza,
si a pesar de esas dudas, mantienes tus creencias,
sin que te debiliten extrañas sugerencias.

Si sabes esperar, y fiel a la verdad, reacio a la mentira,
el odio de los otros te sienta indiferente,
sin creerte por ello, muy sabio o muy valiente.

Si sueñas, sin por ello rendirte ante tu ensueño,
si piensas, mas de tu pensamiento sigues dueño.
Si triunfos o desastres, no menguan tus ardores,
y por igual los tratas como dos impostores
si soportas oír la verdad deformada,
cual trampa de necios, por malvados usada.
O mirar hecho trizas de tu vida el ideal,
y con gastados útiles, recomenzar igual.

Si toda la victoria conquistada,
te atreves a arriesgar en una audaz jugada,
y aun perdiendo, sin quejas, ni tristezas,
con nuevo brío reiniciar puedes tu empresa.

Si entregado a la lucha, con nervio y corazón,
aun desfallecido, persistes en la acción,
y extraes energías, cansado y vacilante,
de heroica voluntad, que te ordena ¡adelante!.

Si hasta el pueblo te acercas sin perder tu virtud,
y con reyes alternas sin cambiar de actitud,
si no logran turbarte ni amigo, ni enemigo,
pero en justa medida, pueden contar contigo.

Si alcanzas a llenar, el minuto sereno,
de sesenta segundos que te lleven al cielo...,
lo que existe en el mundo, en tus manos tendrás,
y además hijo mío: ¡un hombre tú serás!



Rudyard Kipling